Hola a todos…

Hoy voy a compartirles un poquito de mi vida personal y un problema que como a mi afecta a 3 de cada 10 mujeres y que de la misma manera que yo no saben como enfrentarlo.

Hace poco mas de 3 años comencé con una leve erupción de granitos en mi cara, estaba comenzando mi etapa como modelo y eso era la muerte en ese momento, me atendí de inmediato, visite un dermatólogo comencé con todos los cuidados necesarios por acné, pero el problema no mejoro al contrario parecía que empeoraba,   yo cada día me sentía me peor, me veía en el espejo y lloraba de la desesperación nisiquiera en la adolescencia había padecido “acné” cambie de dermatólogo porque al parecer el tratamiento no me funcionaba y le atribui la culpa al dermatólogo en turno, visite 4 dermatólogos en total, realice todos los remedios y rituales que me aconsejaron y el problema era cada día peor, al grado de que yo no quería salir de casa, no quería que la gente me viera así, no podía nisiquiera verme al espejo y aceptar que esa era mi cara, y lo peor es que dolían, era de que nisiquiera podía  soportar el rose del almohada, en mi desesperación llegue  a  decirme que parecía un monstruito porque ya nisiquiera el maquillaje me las tapaba yo yo ya no sabia que hacer para cubrir las apariencias,  fue una etapa muy complicada, ya habían pasado mas de 2 años, muchos tratamientos y doctores y el problema no aminoraba, ya estaba super desanimada de verdad creía que ya había sido suficiente.

Por la insistencia de un amigo termine visitando al ultimo medico en el cual tampoco tenia ninguna fe, después de varios estudios y algunos meses de tratamientos fallidos por fin encontramos la raíz de mi problema un hongo causado por una brocha de maquillaje sucia, quien sabe en mis múltiples maquilladas donde lo adquirí, combinado con un coctel de hormonas, mi acné no era acné eran quistes provocados por las hormonas y sumados a la infección que me provocaba el hongo que quien sabe desde cuando vivía ahí, haber descubierto el problema me ponía muy  contenta pero ahora venia lo peor, un  tratamiento que me maltrataría la piel peor, que me la enrojecería y resecaría al grado de sangrarme y no poder usar maquillaje por un año completo, en ese momento no sabia que era peor, si el dolor, los años así, o lo que estaba por iniciar, tenia dos opciones buscarle el lado amable y someterme al tratamiento con la mejor actitud, o deprimirme aun mas.

Y aquí estoy mostrándoles una parte de mi que durante años me empeñe en mantener escondida en capas y capas de maquillaje,  utilizando siempre los mejores filtros de insta para que no se vieran, creyendo que de eso dependía en gran medida mi belleza y permitiendo que eso me hicieran creer.

Hoy creo y  estoy segura que cada cosa que nos sucede nos sucede por algo en especifico, me tuve que enfrentar a lo que para mi en ese momento y según mi vanidad me dejaba ver era lo peor que me podía pasar, me toco enfrentar comentarios como “que te paso en la cara” “se te ve muy feo” “parece que te golpearon” “que feas espinillas tienes” y un montón de tonterías mas que me bajan la moral cañón, eso sin contar las caras de desprecio y hasta burlas, pero gracias a eso aprendi algo que yo creí que yo ya sabia o que solo se veía en los libritos de superación personal o que yo nunca necesitaría (son muy buenas las lecciones que te da la vida)  que de verdad la belleza es relativa y que hay muchas cosas mas importantes dentro de ti que una cara marcada con granos acné o lo que sea.

Y si hoy escribo este post y comparto esto con ustedes es porque se que así como yo me sentí y me he sentido innumerables veces muchas de ustedes también han pasado por esto, hoy que ando por la vida sin maquillaje y acepte que detrás de una cara con marcas hay una sonrisa dispuesta descubro que todo este tiempo le estuve dando mas importancia a algo tan natural y deje de lado y opaque lo que era real lo que venia de adentro lo que reflejaban mis ojos y mi sonrisa, lo que me hacia ser Zaira de verdad, me preocupe tanto por inventariar mis granos que deje de disfrutar etapas y momentos que se me fueron en un abrir y cerrar de ojos, quise curar mi cara a como diera lugar que me olvide de nutrir lo realmente importante y mejorar como persona, al final las marcas en la cara pasarían a un segundo plano, centre tanto mi belleza en una piel tersa y sin imperfecciones que no me di cuenta que eso no existía en el mundo real y que yo era bella aun con mil granos y que unas cuantas marcas no definían lo que tanto me había costado lograr, una situación pequeña la lleve a los extremos y esto me llevo a tocar fondo para aprender que lo mas importante es aceptarme y quererme tal cual soy, aprender a sacar lo bueno de lo malo, a ser real y aceptar que no soy perfecta que estoy a años luz de eso y que la perfección no existe, que la belleza es relativa y que no hay granos que puedan con unos ojos y una sonrisa llena de luz, así que si hoy tu estas pasando por una situación así no te deprimas, no sientas que el mundo esta en tu contra o que eres un monstruito, no eres la única a la que le pasa, en las mañanas cuando te veas al espejo en vez de preguntarte ¿porque a mi? preguntate ¿Para que a mi? encuentra un significado es una prueba mas que tienes que vencer, no confíes en cualquier dermatólogo busca a alguno con recomendaciones en casos similares al tuyo, sonríe no estarán ahí toda la vida, ten fe, paciencia mucha paciencia y recuerda lo mas importante eres mucho mucho mas que unos simples granos en tu cara, se que cuesta muchísimo mostrarnos tal cual somos pero creeme andar por la vida sin maquillaje y gritando esta soy yo no es tan malo, no permitas que nadie te haga sentir mal por algo que es tan natural, no creas todo lo que te dicen, no les prestes demasiada atencion recuerda que lo crees, creas y si aceptas y aprendes a convivir con tus granos llegara un momento en los que sentirás que ya no están ahí y cuando menos atencion les pongas se irán.

ACEPTATE, QUIERETE, SONRIETE Y TENTE MUCHA PACIENCIA.

Yo estoy en mi segundo mes de tratamiento los granos han desaparecido considerablemente, mi piel aun tiene reacciones muy extrañas y tantos años de tratamientos fallidos ha dejado marcas, pero tengo fe en que en unos meses todo estará bajo control y con paciencia y buenos tratamientos las marquitas desaparecerán, de momento ya no me duelen y eso es lo que mas me importa, ya aprendi a vivir y a convivir con ellas y se que así poco a poco se irán llendo como llegaron.

Les comparto algunas fotografías sin maquillaje y en el momento mas critico cuando el tratamiento aun comenzaba, siganme en mis redes sociales estaré mostrando mi avance, espero que este post les sea de alguna utilidad.

Gracias por leerme.

Con cariño

Zaira Muñoz.

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